
Si bien el mercado de las galerías ya estaba copado, "me di cuenta de que había un déficit en el asesoramiento a coleccionistas, una figura que llevaba funcionando en Estados Unidos desde los años 80, y que en España era casi una gran desconocida, ya que sólo había una empresa que se dedicaba a ello, hoy ya desaparecida", comenta. Ese fue el germen de Arte Global.