Anna Atkins, Thorea ramosissima, 1843–1853. Cianotipia sobre papel. Rijksmuseum, Países Bajos. Dominio público.
Reconocible por su intenso color azul, la cianotipia fotografía es un procedimiento histórico que combina fotografía, experimentación material y trabajo manual. Desarrollada en el siglo XIX, continúa formando parte de la práctica artística contemporánea y presenta particularidades técnicas que conviene conocer al estudiar o adquirir una obra. Para el coleccionista, comprender su proceso, su estado de conservación y su procedencia es clave para valorar cada pieza con mayor criterio.
Qué es la cianotipia: definición y características
Para comprender a fondo qué es la cianotipia, conviene abordarla desde una perspectiva tanto química como estética. Se trata de un procedimiento fotográfico monocromo que crea imágenes en un característico tono azul profundo, conocido como azul de Prusia. En sentido estricto, la cianotipia es un proceso de impresión por contacto. Esto significa que el objeto o el negativo se coloca directamente sobre el soporte sensibilizado durante la exposición. Por eso, puede utilizarse sin cámara para crear fotogramas con plantas, objetos y otros materiales, aunque también permite imprimir imágenes a partir de negativos.
La cianotipia técnica ofrece una amplia variedad de posibilidades materiales. Aunque el papel es el soporte más habitual, la solución también puede aplicarse sobre ciertos tejidos y otras superficies absorbentes. La elección del material influye en la textura, la nitidez y la forma en que la emulsión se distribuye e integra en la superficie, por lo que conviene seleccionarlo en función del resultado que se desea obtener.
Visualmente, el resultado suele combinar áreas de azul intenso con zonas claras, correspondientes a las partes protegidas de la luz durante la exposición. Además, cuando la solución se aplica a mano, las pinceladas, los bordes irregulares y los cambios de intensidad pueden permanecer visibles en la obra. De este modo, el proceso revela las decisiones y variaciones propias de cada impresión, una cualidad que continúa atrayendo a artistas interesados en explorar la materia y los procedimientos fotográficos históricos.
Historia de la cianotipia
La historia de la cianotipia comenzó en 1842, cuando el científico británico John Frederick William Herschel presentó este procedimiento como parte de sus investigaciones sobre la acción de la luz en distintas sustancias sensibles. Aunque inicialmente se desarrolló como una técnica fotográfica, décadas más tarde comenzó a utilizarse de forma generalizada para reproducir dibujos y planos técnicos. Estas copias, caracterizadas por sus líneas claras sobre un fondo azul, pasaron a conocerse como blueprints.
Herschel era amigo de la botánica británica Anna Atkins (1799-1871) y de su padre, el científico John George Children. Esta cercanía permitió que Atkins conociera tempranamente el nuevo procedimiento y comenzara a experimentar con sus posibilidades poco después de su invención. Atkins empleó la cianotipia para registrar especímenes de algas mediante fotogramas. Para ello, colocaba las plantas directamente sobre papel sensibilizado y las exponía a la luz. Las partes cubiertas permanecían claras, mientras que las zonas expuestas adquirían el característico color azul de la técnica.

Anna Atkins, Dasya coccinea, 1843-1853. Cianotipia sobre papel. Rijksmuseum, Países Bajos. Dominio público.
En 1843 comenzó a producir Photographs of British Algae: Cyanotype Impressions, una obra formada por fotogramas de algas acompañados de sus nombres científicos. El proyecto llegó a reunir tres volúmenes y está considerado el primer libro ilustrado con imágenes fotográficas, aunque fue elaborado y distribuido de manera privada, no como una publicación comercial.
En la actualidad se conocen alrededor de diecisiete ejemplares de Photographs of British Algae, conservados en distintos estados de integridad. Algunos pertenecen a las colecciones de la British Library, la Royal Society, el Natural History Museum de Londres, el Rijksmuseum, el Metropolitan Museum of Art y la New York Public Library, entre otras instituciones.
Cianotipia en el arte contemporáneo
Durante los siglos XX y XXI, la cianotipia fue recuperada por numerosos artistas como una técnica experimental y creativa. En la actualidad se utiliza para realizar fotogramas, obras textiles, libros de artista, instalaciones y piezas combinadas con dibujo, pintura, bordado y otros procedimientos de impresión.

Robert Rauschenberg y Susan Weil, Untitled [Double Rauschenberg], 1950. Cianotipia. Colección Cy Twombly Foundation. Imagen: Robert Rauschenberg Foundation.
Un ejemplo destacado es el trabajo que Susan Weil y Robert Rauschenberg desarrollaron entre 1949 y comienzos de la década de 1950. Weil, que conocía la técnica desde su infancia, introdujo a Rauschenberg en este proceso y juntos crearon cianotipias de gran formato utilizando objetos, telas y cuerpos humanos colocados directamente sobre superficies sensibilizadas. Algunas de estas obras reproducían figuras a tamaño natural y fueron presentadas como creaciones conjuntas de ambos artistas.
Durante años, la contribución de Weil quedó en segundo plano frente a la de Rauschenberg. Sin embargo, investigaciones recientes han recuperado su papel como impulsora de la técnica y coautora de estas cianotipias. Para descubrir a otras creadoras que también fueron relegadas en los relatos tradicionales, puedes leer nuestro artículo sobre 15 pintoras famosas que cambiaron la historia del arte.
Cómo funciona el proceso de la cianotipia paso a paso
Conocer cómo hacer una cianotipia ayuda a entender las decisiones técnicas que intervienen en cada obra. Aunque existen distintas variantes, el proceso tradicional se resume en cuatro pasos principales:
1. Preparación de la solución: Se mezclan dos soluciones acuosas: citrato de amonio férrico y ferricianuro de potasio.
2. Sensibilización del soporte: La mezcla se aplica con brocha o esponja sobre papel, tela u otra superficie absorbente y se deja secar protegida de la luz.
3. Composición y exposición: Sobre el soporte se colocan plantas, objetos o negativos y se expone a la luz solar o a una lámpara ultravioleta. Las zonas que reciben luz comienzan a formar el característico azul de Prusia.
4. Lavado: La pieza se lava con agua para eliminar los compuestos que no han reaccionado. Así aparecen las zonas claras y se revela la imagen final.
Cianotipia vs fotografía convencional
La cianotipia se distingue de otros procesos fotográficos por varias características:
El azul de Prusia: Su color se forma a partir de compuestos de hierro, mientras que otras técnicas utilizan plata, pigmentos o tintas.
Posibilidad de trabajar sin cámara. Permite crear fotogramas colocando objetos sobre el soporte sensibilizado, aunque también puede realizarse con negativos.
Intervención manual visible. La aplicación con brocha puede dejar pinceladas, bordes irregulares y variaciones de densidad que forman parte del resultado.
Conservación específica. Los cianotipos pueden verse afectados por la luz prolongada y los materiales alcalinos, por lo que requieren un montaje y almacenamiento adecuados.
Coleccionismo y asesoramiento especializado
Como ocurre con la cianotipia, conocer la técnica, el estado de conservación, la procedencia y la documentación de una obra es fundamental antes de incorporarla a una colección. Una estrategia bien definida permite seleccionar piezas coherentes con los intereses y objetivos patrimoniales de cada comprador.
Nuestro asesoramiento especializado le ayudará a revisar la documentación, comparar precios y valorar cada adquisición dentro del conjunto de su colección. Para recibir una orientación adaptada a sus objetivos, puede coontactar con uno de nuestros asesores expertos y solicitar una sesión personalizada sin compromiso.
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